“Sello gano yo, águila pierde usted”. Honorable lector. Si yo le hiciera a usted la propuesta de jugarle un volado con las reglas mencionadas, ¿aceptaría usted?
Este es el tipo de juego que el gobierno nos invita a participar en las elecciones, al darnos a escoger entre un mal candidato y otro peor. No importa por cual candidato se vote, los perdedores siempre serán los mismos: los electores. Pues este juego esta arreglado a favor de los mismos de siempre, la misma clase elitista que lacera al país.
Este es un juego con trampa, porque los mismos que participan son los mismos que ponen las reglas. Ellos mismos dictan lo que se permite en el juego. Se encargan de perpetuarse en el poder, al sucederse unos a otros en los cargos públicos.
sábado, 7 de agosto de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
Si vota, siga quejándose
He escuchado a algunas personas que quieren animar a los demás a que vallan a votar, decir la frase "Si no vota, no se queje".
Esto me ha puesto a pensar, y mi razonamiento ha sido el siguiente: Si las personas votan, obtienen el gobierno que quieren. Si obtienen el gobierno que quieren, obtienen los beneficios de un buen gobierno. Si obtienen los beneficios de un buen gobierno, ¿por que habrían de quejarse?
"Si vota, siga quejándose", porque tal parece que entre mas votan las personas, mas tienen de que quejarse. Y no es para menos, vivimos en un país con mucha inseguridad, con un índice altísimo de impunidad, mucha corrupción, poco acceso a educación de calidad, ciudades con calles poco o mal pavimentadas, etc.
Esto es lo único que hemos ganado con tantas décadas de voto.
¿A caso llevamos 100 años de elegir equivocadamente a nuestros gobernantes, o será que a caso el sistema de gobierno esta podrido?
La democracia mas parece como un espejismo en el desierto.
Cada vez somos mas los ciudadanos que estamos conscientes de esta situación, y hemos decidido que el mejor voto es el voto por la libertad, no el voto a un político corrupto o a un partido político que figura como club social para personas elitistas.
Los gobiernos estatales, en las recientes elecciones del 4 de julio, gastaron una cuantiosa cantidad de dinero para comprar espacios de radio y televisión para tratar de convencer a la ciudadanía que vivimos en una democracia. Sin embargo se han quedado muy callados en cuanto a revelar que las elecciones han sido un fracaso, pues en el Estado de Chihuahua ha ganado el abstencionismo, ya que solamente un 35% de los ciudadanos registrados en el padrón electoral han ejercido su derecho al voto, mientras que el otro 65%, hemos ejercido nuestro derecho al silencio, un silencio que año con año se vuelve mas poderoso, un silencio que representa el modo de manifestación mas pacifica que conozco.
El abstencionismo es una forma de decirle a nuestros gobernantes, y al mundo entero, que no estamos de acuerdo con la forma de gobierno y que condenamos las atrocidades que se están suscitando en nuestro país, y de manera muy pronunciada en nuestra Ciudad Juárez. Desde mi punto de vista, hoy por hoy, no existe mayor acto de patriotismo, que el abstenerse de votar.
El voto es lo único que le da legitimidad a los gobernantes, es por esto que les aterra que el abstencionismo crezca.
El objetivo es llegar lo mas cercano que se pueda del 100% de abstencionismo. De esta forma, los ciudadanos podremos retomar, de manera pacifica, el poder que por derecho nos corresponde.
Esto me ha puesto a pensar, y mi razonamiento ha sido el siguiente: Si las personas votan, obtienen el gobierno que quieren. Si obtienen el gobierno que quieren, obtienen los beneficios de un buen gobierno. Si obtienen los beneficios de un buen gobierno, ¿por que habrían de quejarse?
"Si vota, siga quejándose", porque tal parece que entre mas votan las personas, mas tienen de que quejarse. Y no es para menos, vivimos en un país con mucha inseguridad, con un índice altísimo de impunidad, mucha corrupción, poco acceso a educación de calidad, ciudades con calles poco o mal pavimentadas, etc.
Esto es lo único que hemos ganado con tantas décadas de voto.
¿A caso llevamos 100 años de elegir equivocadamente a nuestros gobernantes, o será que a caso el sistema de gobierno esta podrido?
La democracia mas parece como un espejismo en el desierto.
Cada vez somos mas los ciudadanos que estamos conscientes de esta situación, y hemos decidido que el mejor voto es el voto por la libertad, no el voto a un político corrupto o a un partido político que figura como club social para personas elitistas.
Los gobiernos estatales, en las recientes elecciones del 4 de julio, gastaron una cuantiosa cantidad de dinero para comprar espacios de radio y televisión para tratar de convencer a la ciudadanía que vivimos en una democracia. Sin embargo se han quedado muy callados en cuanto a revelar que las elecciones han sido un fracaso, pues en el Estado de Chihuahua ha ganado el abstencionismo, ya que solamente un 35% de los ciudadanos registrados en el padrón electoral han ejercido su derecho al voto, mientras que el otro 65%, hemos ejercido nuestro derecho al silencio, un silencio que año con año se vuelve mas poderoso, un silencio que representa el modo de manifestación mas pacifica que conozco.
El abstencionismo es una forma de decirle a nuestros gobernantes, y al mundo entero, que no estamos de acuerdo con la forma de gobierno y que condenamos las atrocidades que se están suscitando en nuestro país, y de manera muy pronunciada en nuestra Ciudad Juárez. Desde mi punto de vista, hoy por hoy, no existe mayor acto de patriotismo, que el abstenerse de votar.
El voto es lo único que le da legitimidad a los gobernantes, es por esto que les aterra que el abstencionismo crezca.
El objetivo es llegar lo mas cercano que se pueda del 100% de abstencionismo. De esta forma, los ciudadanos podremos retomar, de manera pacifica, el poder que por derecho nos corresponde.
martes, 27 de julio de 2010
Es una falacia que en un sistema democrático la mayoría manda
Demos: pueblo. Kratos: gobierno. Esto es lo que nos enseñan desde niños en la escuela. Nos dicen que el significado de la democracia es: el gobierno del pueblo por el pueblo. Sin embargo, la realidad es más triste.
Generalmente pensamos que la separación del Estado y la Iglesia ha sido un gran logro y un avance para los Mexicanos. Que ya no tenemos que sujetarnos desde la infancia a un programa de adoctrinamiento el cual era usado para implantar ideas falsas en las mentes de los ciudadanos, ideas que terminaban ser un método de esclavitud.
Pero como ha pasado en muchas ocasiones de la historia, se ha puesto un mal en lugar de otro mal. Es ahora el Gobierno el encargado de adoctrinar a la población, comenzando en las escuelas, y continuando con los medios masivos: televisión, radio, periódico. Es increíble la suma millonaria que se dispone con recursos públicos para promover la “idea” de la democracia.
Sin embargo, es un hecho que la democracia, hoy por hoy, es un concepto hueco, un método para que unos pocos ejerzan poder sobre la gran mayoría de la población, no muy diferente de como se hacía en la época de la colonización. La única diferencia es que en la actualidad la población tiene la “sensación” de tener el control sobre sus gobernantes, sensación que es fundada y reforzada con los métodos ya mencionados.
Un ejemplo claro de la falsedad de la democracia está en las elecciones, y muy precisamente en el número de votos que obtienen los candidatos. Es de conocimiento común, o por lo menos nos han hecho creer, que en una democracia, la mayoría manda. La palabra “mayoría” significa el 50 por ciento más uno. Pero, ¿la mayoría de qué? Si regresamos a la raíz de la palabra, recordamos que “demos” significa “pueblo”, entonces estamos hablando del 50 por ciento más uno de la población, sin excluir a nadie.
Curiosamente, si analizamos el caso de la reciente elección para gobernador del Estado de Chihuahua, llevada a cabo el pasado 4 de julio, y si hacemos unos simples cálculos de cifras que están disponibles públicamente, vemos que el ganador de la elección recibió un total de 543,178 votos, y observamos que la población del Estado de Chihuahua es de 3,241,444. Esto quiere decir que el próximo gobernador recibió el apoyo del 16.75 por ciento de la población del Estado.
¡¿Qué carajos?! El 16 por ciento está muy lejos del 50 por ciento más uno, y aún así le han dado la constancia de MAYORÍA a un idiota que muy probablemente tiene ataduras con el crimen organizado, y todavía nos quieren hacer creer que vivimos en una democracia.
No es posible tener un Juárez limpio si el sistema de gobierno esta fundado en una telaraña de manipulaciones y mentiras.
Generalmente pensamos que la separación del Estado y la Iglesia ha sido un gran logro y un avance para los Mexicanos. Que ya no tenemos que sujetarnos desde la infancia a un programa de adoctrinamiento el cual era usado para implantar ideas falsas en las mentes de los ciudadanos, ideas que terminaban ser un método de esclavitud.
Pero como ha pasado en muchas ocasiones de la historia, se ha puesto un mal en lugar de otro mal. Es ahora el Gobierno el encargado de adoctrinar a la población, comenzando en las escuelas, y continuando con los medios masivos: televisión, radio, periódico. Es increíble la suma millonaria que se dispone con recursos públicos para promover la “idea” de la democracia.
Sin embargo, es un hecho que la democracia, hoy por hoy, es un concepto hueco, un método para que unos pocos ejerzan poder sobre la gran mayoría de la población, no muy diferente de como se hacía en la época de la colonización. La única diferencia es que en la actualidad la población tiene la “sensación” de tener el control sobre sus gobernantes, sensación que es fundada y reforzada con los métodos ya mencionados.
Un ejemplo claro de la falsedad de la democracia está en las elecciones, y muy precisamente en el número de votos que obtienen los candidatos. Es de conocimiento común, o por lo menos nos han hecho creer, que en una democracia, la mayoría manda. La palabra “mayoría” significa el 50 por ciento más uno. Pero, ¿la mayoría de qué? Si regresamos a la raíz de la palabra, recordamos que “demos” significa “pueblo”, entonces estamos hablando del 50 por ciento más uno de la población, sin excluir a nadie.
Curiosamente, si analizamos el caso de la reciente elección para gobernador del Estado de Chihuahua, llevada a cabo el pasado 4 de julio, y si hacemos unos simples cálculos de cifras que están disponibles públicamente, vemos que el ganador de la elección recibió un total de 543,178 votos, y observamos que la población del Estado de Chihuahua es de 3,241,444. Esto quiere decir que el próximo gobernador recibió el apoyo del 16.75 por ciento de la población del Estado.
¡¿Qué carajos?! El 16 por ciento está muy lejos del 50 por ciento más uno, y aún así le han dado la constancia de MAYORÍA a un idiota que muy probablemente tiene ataduras con el crimen organizado, y todavía nos quieren hacer creer que vivimos en una democracia.
No es posible tener un Juárez limpio si el sistema de gobierno esta fundado en una telaraña de manipulaciones y mentiras.
martes, 1 de junio de 2010
Ironía del censo 2010
Los mexicanos seremos encuestados en próximas fechas para cumplir con el censo poblacional que se realiza cada diez años.
Recientemente los funcionarios del INEGI han anunciado que tomarán precauciones para mantener a salvo a los entrevistadores quienes serán los que estarán realizando el trabajo de campo, debido a la situación de violencia que vivimos actualmente en el país, los entrevistadores no tocaran la puerta en casas sospechosas que puedan parecer casas de seguridad, es decir, casas en las que puedan tener personas secuestradas, ya que esta situación pone en peligro la vida de los mismos trabajadores del INEGI.
Si tomamos en cuenta que la mayoría de los encuestadores del censo, son jóvenes de entre 18 y 22 años, surgen una miríada de interrogantes: ¿Qué criterio utilizarán los entrevistadores para discernir entre una casa “normal” y una casa de seguridad? ¿No es el objetivo de los secuestradores hacer que las casas de seguridad aparenten ser casas comunes y corrientes para no ser descubiertos? ¿Acaso el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática tiene información detallada en sus bases de datos en relación a las casas de seguridad que existen en el país, para así dar un listado a sus trabajadores de campo? Si tanto el INEGI como la Secretaría de Seguridad Pública Federal son entidades de gobierno, ¿por qué no pueden compartir ésta información para que las autoridades “competentes” cateen las casas sospechosas, liberen a las personas secuestradas y arresten a los secuestradores? ¿Cómo es posible que el INEGI tenga mejor información policiaca que la SSPF? ¿A caso el gobierno federal es incompetente para brindar seguridad a los ciudadanos? ¿A caso el gobierno federal protege a la delincuencia organizada?
Recientemente los funcionarios del INEGI han anunciado que tomarán precauciones para mantener a salvo a los entrevistadores quienes serán los que estarán realizando el trabajo de campo, debido a la situación de violencia que vivimos actualmente en el país, los entrevistadores no tocaran la puerta en casas sospechosas que puedan parecer casas de seguridad, es decir, casas en las que puedan tener personas secuestradas, ya que esta situación pone en peligro la vida de los mismos trabajadores del INEGI.
Si tomamos en cuenta que la mayoría de los encuestadores del censo, son jóvenes de entre 18 y 22 años, surgen una miríada de interrogantes: ¿Qué criterio utilizarán los entrevistadores para discernir entre una casa “normal” y una casa de seguridad? ¿No es el objetivo de los secuestradores hacer que las casas de seguridad aparenten ser casas comunes y corrientes para no ser descubiertos? ¿Acaso el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática tiene información detallada en sus bases de datos en relación a las casas de seguridad que existen en el país, para así dar un listado a sus trabajadores de campo? Si tanto el INEGI como la Secretaría de Seguridad Pública Federal son entidades de gobierno, ¿por qué no pueden compartir ésta información para que las autoridades “competentes” cateen las casas sospechosas, liberen a las personas secuestradas y arresten a los secuestradores? ¿Cómo es posible que el INEGI tenga mejor información policiaca que la SSPF? ¿A caso el gobierno federal es incompetente para brindar seguridad a los ciudadanos? ¿A caso el gobierno federal protege a la delincuencia organizada?
miércoles, 19 de mayo de 2010
¿Federales detrás de las ejecuciones en Ciudad Juárez?
Éste puede parecer un cuestionamiento un tanto alarmador, sin embargo, surge de un reporte que he recibido de un ciudadano juarense lector de éste blog.
El ciudadano quien me ha hecho llagar la información que estoy a punto de presentarles, me ha pedido no revelar su verdadera identidad, por lo cual, en este escrito voy a hacer referencia hacia él con el nombre de Enrique.
Hace pocos días Enrique estaba sentado afuera de su casa como a eso de las 8 de la noche platicando con sus vecinos, cuando de repente escucharon la detonación de varios cartuchos de armas de alto calibre. Enrique y sus vecinos voltearon en dirección de donde provenían los disparos, el evento se estaba suscitando a una cuadra de donde ellos estaban situados: un carro estaba estacionado al lado de la calle con tres hombres abordo, un segundo automóvil con varios sujetos armados detuvo su marcha justo al lado del carro estacionado, los ejecutores accionaros sus armas en contra de las tres personas y emprendieron la huida a toda velocidad. No más de un minuto después del sangriento hecho, aparecen un par de patrullas de elementos de la Policía Federal viniendo en la misma dirección de la que llegaron los asesinos. Los federales en vez de perseguir a los asesinos se detuvieron en el área del crimen para preservar evidencias.
¿Que se puede pensar de todo esto? ¿Coincidencia? Los federales prácticamente venían a unos cuantos metros detrás de los asesinos armados como si los vinieran escoltando. ¿A caso la fuerza pública federal está protegiendo a la mafia y el crimen organizado en este México del siglo XXI?.
¡Qué peligroso! Qué peligroso sería que ésta hipótesis fuese realidad. ¿Cómo vamos a terminar con ola de violencia e inseguridad que nos lacera día a día? Pero más importante es preguntar ¿quienes van a poner fin a toda esta locura? ¿Los policías, los políticos, los militares? Todo esto va a continuar así mientras los ciudadanos honestos como usted y como yo permitamos que continúe. Ésto va a terminar en el momento en que la ciudadanía decida que tiene que terminar y tome la acción necesaria para hacerlo.
Hago un llamado a todos los ciudadanos a que divulguen ésta y cualquier información que tengan a las demás personas. Si usted tiene un reporte de alguna acción sospechosa le pido que me lo haga llegar por correo electrónico a juarezlimpio@gmail.com
Poco a poco vamos a reunir las piezas de este gran rompecabezas y vamos a ver la imagen completa de lo que es la realidad.
El ciudadano quien me ha hecho llagar la información que estoy a punto de presentarles, me ha pedido no revelar su verdadera identidad, por lo cual, en este escrito voy a hacer referencia hacia él con el nombre de Enrique.
Hace pocos días Enrique estaba sentado afuera de su casa como a eso de las 8 de la noche platicando con sus vecinos, cuando de repente escucharon la detonación de varios cartuchos de armas de alto calibre. Enrique y sus vecinos voltearon en dirección de donde provenían los disparos, el evento se estaba suscitando a una cuadra de donde ellos estaban situados: un carro estaba estacionado al lado de la calle con tres hombres abordo, un segundo automóvil con varios sujetos armados detuvo su marcha justo al lado del carro estacionado, los ejecutores accionaros sus armas en contra de las tres personas y emprendieron la huida a toda velocidad. No más de un minuto después del sangriento hecho, aparecen un par de patrullas de elementos de la Policía Federal viniendo en la misma dirección de la que llegaron los asesinos. Los federales en vez de perseguir a los asesinos se detuvieron en el área del crimen para preservar evidencias.
¿Que se puede pensar de todo esto? ¿Coincidencia? Los federales prácticamente venían a unos cuantos metros detrás de los asesinos armados como si los vinieran escoltando. ¿A caso la fuerza pública federal está protegiendo a la mafia y el crimen organizado en este México del siglo XXI?.
¡Qué peligroso! Qué peligroso sería que ésta hipótesis fuese realidad. ¿Cómo vamos a terminar con ola de violencia e inseguridad que nos lacera día a día? Pero más importante es preguntar ¿quienes van a poner fin a toda esta locura? ¿Los policías, los políticos, los militares? Todo esto va a continuar así mientras los ciudadanos honestos como usted y como yo permitamos que continúe. Ésto va a terminar en el momento en que la ciudadanía decida que tiene que terminar y tome la acción necesaria para hacerlo.
Hago un llamado a todos los ciudadanos a que divulguen ésta y cualquier información que tengan a las demás personas. Si usted tiene un reporte de alguna acción sospechosa le pido que me lo haga llegar por correo electrónico a juarezlimpio@gmail.com
Poco a poco vamos a reunir las piezas de este gran rompecabezas y vamos a ver la imagen completa de lo que es la realidad.
viernes, 20 de noviembre de 2009
El amarillismo sólo abona a la crisis social en Ciudad Juárez
Los ciudadanos de Juárez queremos un Juárez limpio. Pero no solamente limpio de basura, drogas y corrupción, también queremos vivir en una sociedad limpia de amarillismo y mal periodismo.
Tal parece que los medios masivos de comunicación en ésta frontera, en vez de ocuparse en informar a la ciudadanía, se dedican a entretenerla, distraerla y hasta desinformarla. La prensa escrita, radio y televisión son empresas privadas cuyo único objetivo es obtener ganancias sin importar las practicas que utilicen, y sin importar lucrar del dolor ajeno, de esta forma alejándose de lo que debería ser su objetivo principal: informar a la ciudadanía como una forma de servicio a la comunidad.
Los noticieros televisivos tan solo se limitan a presentar el día a día de lo que sucede en las calles de la ciudad, sin poner esa información en un contexto general para que el televidente logre tener un conocimiento amplio de una problemática tan compleja como la que vivimos en la actualidad en Ciudad Juárez. Los famosos "reportajes especiales" no tienen nada de reportajes, y nada de especiales. Lo único especial que tienen es que son pura basura, son un intento fallido de capítulo de telenovela con el que simplemente pretenden entretener a la población, alarmarla, o sacarle una carcajada. Con títulos como "Mujeres que golpean a sus maridos", y "Arrimones en el transporte público" no aportan ningún beneficio para la comunidad, no traen ningún tema de interés común a la mesa de dialogo, y de tal suerte, distraen la atención de temas más importantes que deberían de ser discutidos. No es como si en nuestra ciudad no hubiera tela de donde cortar, por favor. Un verdadero reportaje de investigación debe precisamente investigar lo que está detrás de lo que sucede en las calles de la ciudad, para lograr así descubrir las verdaderas causas de lo que se manifiesta como hechos violentos; y después confrontar a las autoridades o personajes relevantes con esta nueva información, para posteriormente presentarla al público.
Tan sólo basta analizar superficialmente el lenguaje utilizado en los espacios noticiosos para darse cuenta de la mala calidad del contenido que nos presentan. Cuando una agencia de noticias de supuesta buena reputación distorsiona el idioma que utilizan para presentar la información, realmente no se puede esperar que el mensaje transmitido sea de mayor calidad. El hecho que agregan palabras como "pushador", "encobijado", "narcomensaje", "levanton", "bancazo", "narcoterroristas", "policletos", "narcomanta", "hijacking" que no existen en el diccionario, simplemente pone en evidencia el total desconocimiento del idioma Español que tienen estos individuos. No sé si al editor lo pasaron de noche, o es un editor ignorante, o sencillamente no tienen editor, el resultado es igualmente vergonzoso.
Otra de las frases que les gusta mucho utilizar es la de "delincuentes profesionales". La última vez que verifiqué no existía ninguna Universidad que extendiera el título de "Delincuente". Este tipo de expresiones sirven para dos cosas: primero, dan un estatus de legitimidad a los delincuentes; y segundo, degradan el título a los que sí somos profesionales.
Los periodistas, con gran facilidad, tienen la capacidad de atraer la atención del público a los temas que ellos desean, y de igual forma, desviar la atención de los temas que no quieren que se conozcan. Pretenden persuadir la opinión pública con sus mensajes publicitarios de amar y odiar lo que otros aman y odian.
El trabajo de estos supuestos periodistas deja mucho que desear, sin embargo, sus cuentas bancarias se siguen engordando, gracias al dolor ajeno. A estos periodistas les interesa muy poco que se acabe la ola de violencia, crímenes y ejecuciones, pues con ello se acabarían sus fuentes de ingresos. ¿A caso los periodistas están en complicidad con las autoridades corruptas y las bandas de delincuentes?
Tal parece que los medios masivos de comunicación en ésta frontera, en vez de ocuparse en informar a la ciudadanía, se dedican a entretenerla, distraerla y hasta desinformarla. La prensa escrita, radio y televisión son empresas privadas cuyo único objetivo es obtener ganancias sin importar las practicas que utilicen, y sin importar lucrar del dolor ajeno, de esta forma alejándose de lo que debería ser su objetivo principal: informar a la ciudadanía como una forma de servicio a la comunidad.
Los noticieros televisivos tan solo se limitan a presentar el día a día de lo que sucede en las calles de la ciudad, sin poner esa información en un contexto general para que el televidente logre tener un conocimiento amplio de una problemática tan compleja como la que vivimos en la actualidad en Ciudad Juárez. Los famosos "reportajes especiales" no tienen nada de reportajes, y nada de especiales. Lo único especial que tienen es que son pura basura, son un intento fallido de capítulo de telenovela con el que simplemente pretenden entretener a la población, alarmarla, o sacarle una carcajada. Con títulos como "Mujeres que golpean a sus maridos", y "Arrimones en el transporte público" no aportan ningún beneficio para la comunidad, no traen ningún tema de interés común a la mesa de dialogo, y de tal suerte, distraen la atención de temas más importantes que deberían de ser discutidos. No es como si en nuestra ciudad no hubiera tela de donde cortar, por favor. Un verdadero reportaje de investigación debe precisamente investigar lo que está detrás de lo que sucede en las calles de la ciudad, para lograr así descubrir las verdaderas causas de lo que se manifiesta como hechos violentos; y después confrontar a las autoridades o personajes relevantes con esta nueva información, para posteriormente presentarla al público.
Tan sólo basta analizar superficialmente el lenguaje utilizado en los espacios noticiosos para darse cuenta de la mala calidad del contenido que nos presentan. Cuando una agencia de noticias de supuesta buena reputación distorsiona el idioma que utilizan para presentar la información, realmente no se puede esperar que el mensaje transmitido sea de mayor calidad. El hecho que agregan palabras como "pushador", "encobijado", "narcomensaje", "levanton", "bancazo", "narcoterroristas", "policletos", "narcomanta", "hijacking" que no existen en el diccionario, simplemente pone en evidencia el total desconocimiento del idioma Español que tienen estos individuos. No sé si al editor lo pasaron de noche, o es un editor ignorante, o sencillamente no tienen editor, el resultado es igualmente vergonzoso.
Otra de las frases que les gusta mucho utilizar es la de "delincuentes profesionales". La última vez que verifiqué no existía ninguna Universidad que extendiera el título de "Delincuente". Este tipo de expresiones sirven para dos cosas: primero, dan un estatus de legitimidad a los delincuentes; y segundo, degradan el título a los que sí somos profesionales.
Los periodistas, con gran facilidad, tienen la capacidad de atraer la atención del público a los temas que ellos desean, y de igual forma, desviar la atención de los temas que no quieren que se conozcan. Pretenden persuadir la opinión pública con sus mensajes publicitarios de amar y odiar lo que otros aman y odian.
El trabajo de estos supuestos periodistas deja mucho que desear, sin embargo, sus cuentas bancarias se siguen engordando, gracias al dolor ajeno. A estos periodistas les interesa muy poco que se acabe la ola de violencia, crímenes y ejecuciones, pues con ello se acabarían sus fuentes de ingresos. ¿A caso los periodistas están en complicidad con las autoridades corruptas y las bandas de delincuentes?
lunes, 16 de noviembre de 2009
A favor de la desmilitarización de Ciudad Juárez
Los ciudadanos de Juárez queremos un Juárez limpio. Limpio de basura; limpio de violencia; limpio de drogas; limpio de corrupción; limpio de desigualdad social. Los ciudadanos de Juárez estamos hartos de la presencia militar y queremos que las fuerzas armadas dejen de violar nuestros derechos constitucionales y se retiren de esta ciudad.
Es indudable el hecho que vivimos en tiempos de desesperación. Ciudad Juárez es una de las ciudades más violentas de todo el país. Tal parece que vivimos en territorio sin ley, y que los asesinatos y ejecuciones no tienen fin. Esta situación condujo al clamor popular, a inicios de este 2009, a pedir apoyo del Ejercito Mexicano. Sin embargo, el desempeño de esta institución castrense ha sido nefasto.
Para empezar, ni los efectivos del ejército, ni la policía federal, han logrado detener la ola de ejecuciones que vivimos a diario los ciudadanos de Juárez. Por el contrario, a partir de la presencia militar, los índices de violencia y asesinatos, se han incrementado de manera sorprendente, a tal grado que los meses más violentos han sido registrados en fechas recientes.
En segundo lugar, los ciudadanos de Juárez estamos cansados de que se nos trate como criminales, mientras que los verdaderos criminales andan sueltos por la ciudad, armados, con vehículos robados, realizando toda clase de actividad ilícita sin que nadie los detenga. Los retenes militares son ilegales y violan los derechos de los ciudadanos. Los soldados utilizan los retenes para abusar de los ciudadanos, ya que en muchas ocasiones son los mismos soldados los que nos roban dinero y nuestras pertenencias. Los soldados arrestan a los civiles sin causa ni justificación, y sin rendir cuentas a nadie.
Ahora los empresarios de esta ciudad piden a grito abierto la llegada de fuerzas militares extranjeras. Los ciudadanos de Juárez no queremos soldados Estadounidenses ni soldados de las Naciones Unidas en esta ciudad. Los empresarios de Ciudad Juárez no representan al resto de los ciudadanos de Juárez. Los intereses de los empresarios no son los mismos del resto de los ciudadanos.
Es indudable el hecho que vivimos en tiempos de desesperación. Ciudad Juárez es una de las ciudades más violentas de todo el país. Tal parece que vivimos en territorio sin ley, y que los asesinatos y ejecuciones no tienen fin. Esta situación condujo al clamor popular, a inicios de este 2009, a pedir apoyo del Ejercito Mexicano. Sin embargo, el desempeño de esta institución castrense ha sido nefasto.
Para empezar, ni los efectivos del ejército, ni la policía federal, han logrado detener la ola de ejecuciones que vivimos a diario los ciudadanos de Juárez. Por el contrario, a partir de la presencia militar, los índices de violencia y asesinatos, se han incrementado de manera sorprendente, a tal grado que los meses más violentos han sido registrados en fechas recientes.
En segundo lugar, los ciudadanos de Juárez estamos cansados de que se nos trate como criminales, mientras que los verdaderos criminales andan sueltos por la ciudad, armados, con vehículos robados, realizando toda clase de actividad ilícita sin que nadie los detenga. Los retenes militares son ilegales y violan los derechos de los ciudadanos. Los soldados utilizan los retenes para abusar de los ciudadanos, ya que en muchas ocasiones son los mismos soldados los que nos roban dinero y nuestras pertenencias. Los soldados arrestan a los civiles sin causa ni justificación, y sin rendir cuentas a nadie.
Ahora los empresarios de esta ciudad piden a grito abierto la llegada de fuerzas militares extranjeras. Los ciudadanos de Juárez no queremos soldados Estadounidenses ni soldados de las Naciones Unidas en esta ciudad. Los empresarios de Ciudad Juárez no representan al resto de los ciudadanos de Juárez. Los intereses de los empresarios no son los mismos del resto de los ciudadanos.
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