jueves, 29 de julio de 2010

Si vota, siga quejándose

He escuchado a algunas personas que quieren animar a los demás a que vallan a votar, decir la frase "Si no vota, no se queje".

Esto me ha puesto a pensar, y mi razonamiento ha sido el siguiente: Si las personas votan, obtienen el gobierno que quieren. Si obtienen el gobierno que quieren, obtienen los beneficios de un buen gobierno. Si obtienen los beneficios de un buen gobierno, ¿por que habrían de quejarse?

"Si vota, siga quejándose", porque tal parece que entre mas votan las personas, mas tienen de que quejarse. Y no es para menos, vivimos en un país con mucha inseguridad, con un índice altísimo de impunidad, mucha corrupción, poco acceso a educación de calidad, ciudades con calles poco o mal pavimentadas, etc.

Esto es lo único que hemos ganado con tantas décadas de voto.

¿A caso llevamos 100 años de elegir equivocadamente a nuestros gobernantes, o será que a caso el sistema de gobierno esta podrido?

La democracia mas parece como un espejismo en el desierto.

Cada vez somos mas los ciudadanos que estamos conscientes de esta situación, y hemos decidido que el mejor voto es el voto por la libertad, no el voto a un político corrupto o a un partido político que figura como club social para personas elitistas.

Los gobiernos estatales, en las recientes elecciones del 4 de julio, gastaron una cuantiosa cantidad de dinero para comprar espacios de radio y televisión para tratar de convencer a la ciudadanía que vivimos en una democracia. Sin embargo se han quedado muy callados en cuanto a revelar que las elecciones han sido un fracaso, pues en el Estado de Chihuahua ha ganado el abstencionismo, ya que solamente un 35% de los ciudadanos registrados en el padrón electoral han ejercido su derecho al voto, mientras que el otro 65%, hemos ejercido nuestro derecho al silencio, un silencio que año con año se vuelve mas poderoso, un silencio que representa el modo de manifestación mas pacifica que conozco.

El abstencionismo es una forma de decirle a nuestros gobernantes, y al mundo entero, que no estamos de acuerdo con la forma de gobierno y que condenamos las atrocidades que se están suscitando en nuestro país, y de manera muy pronunciada en nuestra Ciudad Juárez. Desde mi punto de vista, hoy por hoy, no existe mayor acto de patriotismo, que el abstenerse de votar.

El voto es lo único que le da legitimidad a los gobernantes, es por esto que les aterra que el abstencionismo crezca.

El objetivo es llegar lo mas cercano que se pueda del 100% de abstencionismo. De esta forma, los ciudadanos podremos retomar, de manera pacifica, el poder que por derecho nos corresponde.

martes, 27 de julio de 2010

Es una falacia que en un sistema democrático la mayoría manda

Demos: pueblo. Kratos: gobierno. Esto es lo que nos enseñan desde niños en la escuela. Nos dicen que el significado de la democracia es: el gobierno del pueblo por el pueblo. Sin embargo, la realidad es más triste.

Generalmente pensamos que la separación del Estado y la Iglesia ha sido un gran logro y un avance para los Mexicanos. Que ya no tenemos que sujetarnos desde la infancia a un programa de adoctrinamiento el cual era usado para implantar ideas falsas en las mentes de los ciudadanos, ideas que terminaban ser un método de esclavitud.

Pero como ha pasado en muchas ocasiones de la historia, se ha puesto un mal en lugar de otro mal. Es ahora el Gobierno el encargado de adoctrinar a la población, comenzando en las escuelas, y continuando con los medios masivos: televisión, radio, periódico. Es increíble la suma millonaria que se dispone con recursos públicos para promover la “idea” de la democracia.

Sin embargo, es un hecho que la democracia, hoy por hoy, es un concepto hueco, un método para que unos pocos ejerzan poder sobre la gran mayoría de la población, no muy diferente de como se hacía en la época de la colonización. La única diferencia es que en la actualidad la población tiene la “sensación” de tener el control sobre sus gobernantes, sensación que es fundada y reforzada con los métodos ya mencionados.

Un ejemplo claro de la falsedad de la democracia está en las elecciones, y muy precisamente en el número de votos que obtienen los candidatos. Es de conocimiento común, o por lo menos nos han hecho creer, que en una democracia, la mayoría manda. La palabra “mayoría” significa el 50 por ciento más uno. Pero, ¿la mayoría de qué? Si regresamos a la raíz de la palabra, recordamos que “demos” significa “pueblo”, entonces estamos hablando del 50 por ciento más uno de la población, sin excluir a nadie.

Curiosamente, si analizamos el caso de la reciente elección para gobernador del Estado de Chihuahua, llevada a cabo el pasado 4 de julio, y si hacemos unos simples cálculos de cifras que están disponibles públicamente, vemos que el ganador de la elección recibió un total de 543,178 votos, y observamos que la población del Estado de Chihuahua es de 3,241,444. Esto quiere decir que el próximo gobernador recibió el apoyo del 16.75 por ciento de la población del Estado.

¡¿Qué carajos?! El 16 por ciento está muy lejos del 50 por ciento más uno, y aún así le han dado la constancia de MAYORÍA a un idiota que muy probablemente tiene ataduras con el crimen organizado, y todavía nos quieren hacer creer que vivimos en una democracia.

No es posible tener un Juárez limpio si el sistema de gobierno esta fundado en una telaraña de manipulaciones y mentiras.