Los ciudadanos de Juárez queremos un Juárez limpio. Pero no solamente limpio de basura, drogas y corrupción, también queremos vivir en una sociedad limpia de amarillismo y mal periodismo.
Tal parece que los medios masivos de comunicación en ésta frontera, en vez de ocuparse en informar a la ciudadanía, se dedican a entretenerla, distraerla y hasta desinformarla. La prensa escrita, radio y televisión son empresas privadas cuyo único objetivo es obtener ganancias sin importar las practicas que utilicen, y sin importar lucrar del dolor ajeno, de esta forma alejándose de lo que debería ser su objetivo principal: informar a la ciudadanía como una forma de servicio a la comunidad.
Los noticieros televisivos tan solo se limitan a presentar el día a día de lo que sucede en las calles de la ciudad, sin poner esa información en un contexto general para que el televidente logre tener un conocimiento amplio de una problemática tan compleja como la que vivimos en la actualidad en Ciudad Juárez. Los famosos "reportajes especiales" no tienen nada de reportajes, y nada de especiales. Lo único especial que tienen es que son pura basura, son un intento fallido de capítulo de telenovela con el que simplemente pretenden entretener a la población, alarmarla, o sacarle una carcajada. Con títulos como "Mujeres que golpean a sus maridos", y "Arrimones en el transporte público" no aportan ningún beneficio para la comunidad, no traen ningún tema de interés común a la mesa de dialogo, y de tal suerte, distraen la atención de temas más importantes que deberían de ser discutidos. No es como si en nuestra ciudad no hubiera tela de donde cortar, por favor. Un verdadero reportaje de investigación debe precisamente investigar lo que está detrás de lo que sucede en las calles de la ciudad, para lograr así descubrir las verdaderas causas de lo que se manifiesta como hechos violentos; y después confrontar a las autoridades o personajes relevantes con esta nueva información, para posteriormente presentarla al público.
Tan sólo basta analizar superficialmente el lenguaje utilizado en los espacios noticiosos para darse cuenta de la mala calidad del contenido que nos presentan. Cuando una agencia de noticias de supuesta buena reputación distorsiona el idioma que utilizan para presentar la información, realmente no se puede esperar que el mensaje transmitido sea de mayor calidad. El hecho que agregan palabras como "pushador", "encobijado", "narcomensaje", "levanton", "bancazo", "narcoterroristas", "policletos", "narcomanta", "hijacking" que no existen en el diccionario, simplemente pone en evidencia el total desconocimiento del idioma Español que tienen estos individuos. No sé si al editor lo pasaron de noche, o es un editor ignorante, o sencillamente no tienen editor, el resultado es igualmente vergonzoso.
Otra de las frases que les gusta mucho utilizar es la de "delincuentes profesionales". La última vez que verifiqué no existía ninguna Universidad que extendiera el título de "Delincuente". Este tipo de expresiones sirven para dos cosas: primero, dan un estatus de legitimidad a los delincuentes; y segundo, degradan el título a los que sí somos profesionales.
Los periodistas, con gran facilidad, tienen la capacidad de atraer la atención del público a los temas que ellos desean, y de igual forma, desviar la atención de los temas que no quieren que se conozcan. Pretenden persuadir la opinión pública con sus mensajes publicitarios de amar y odiar lo que otros aman y odian.
El trabajo de estos supuestos periodistas deja mucho que desear, sin embargo, sus cuentas bancarias se siguen engordando, gracias al dolor ajeno. A estos periodistas les interesa muy poco que se acabe la ola de violencia, crímenes y ejecuciones, pues con ello se acabarían sus fuentes de ingresos. ¿A caso los periodistas están en complicidad con las autoridades corruptas y las bandas de delincuentes?